Se realiza generalmente con anestesia local y bajo la administración de sedantes suaves. Consiste en dos incisiones de 1 cm en el cuero cabelludo. Toda la cirugía se hace por debajo de la piel, de tal forma que no quedan cicatrices visibles.
El procedimiento dura 30 minutos, no requiere reposo y el edema postoperatorio cede en 4 días, permitiendo una rápida reincorporación laboral.
El mismo efecto puede ser logrado mediante inyecciones de Botox las cuales inmovilizan los músculos que traccionan las cejas hacia abajo, despejando la mirada en forma muy natural, pero el resultado que es similar al de la cirugía dura 6 meses y debe repetirse en ese tiempo.



