El proceso de envejecimiento o la herencia hacen que algunos individuos comiencen a acumular depósitos de grasa debajo del mentón o en la papada. Ese desarrollo, junto con un mentón retraído, puede dar como resultado un perfil con poca definición del mentón. La sola colocación del implante de mentón evita la cirugía de nariz y armoniza toda la cara. Es aconsejable asesorarse con los doctores para evaluar dónde está su problema y cuál es la mejor forma de tratarlo, de forma permanente.
Este procedimiento se realiza una pequeña incisión por dentro de la boca y suele hacerse solo o junto con otras cirugías estéticas, como un lifting facial, rinoplastia o laserlipólisis, como una forma de restaurar el ángulo cuello-mentón.
El implante, que se coloca frente al mentón y debajo de la piel, tiene un contorno natural y también resulta natural al tacto. Luego de que se inserta el implante, se coloca un apósito por encima y por debajo del mentón del paciente y se lo deja durante cuatro días. Por lo general, hay algunos hematomas, una hinchazón muy leve o decoloración. Aconsejamos a los pacientes hacer una dieta blanda durante aproximadamente una semana. Al cabo de una semana, por lo general pueden volver a su actividad normal.



